Hacia ya un tiempo que la humanidad había cruzado las fronteras de su sistema planetario; en otros planetas, otras razas, a las cuales conquistar y destruir, era nuestra naturaleza, y aparte le daba trabajo a gente como Thomas Faraday, un hombre aparentemente vacío, el se encargaba de telemercadeo de esclavos, mas precisamente esclavos sexuales a diferentes partes del universo, la empresa en donde trabajaba tenia depósitos de personas en 37 planetas diferentes de donde "recolectaban" los ejemplares de mas valor de cada raza; el las colocaba en el mercado desde su cubículo en un centro donde seis mil oblicuos de mente trabajaban junto a el realizando la misma tarea de manera metódica; la misma sonrisa idiota al atender el comunicador, la misma frase, casi siempre después le daban al cliente la posibilidad de elegir la raza de su esclavo, en un catalogo de información que se desplegaba en el comunicador del comprador, de ahí modelaba su gusto de acuerdo a sus perversiones; faraday era igual que los demás, consumía lo mismo, se divertía con lo mismo, y no cuestionaba la moralidad de sus actos así como todos los demás.
Un dia Faraday volvía a su casa en el metro y fue golpeado algo o alguien, nunca lo pudo saber; lo que si supo es que desde alli todo cambio, perdido en la metrópolis, sin memoria, no podia regresar a su rutina, y tuvo que aprender a sobrevivir en la calle, al no tener familia que lo reclamara ni nexos, quedo varado en el centro de la ciudad, vagando y tratando de depender de la buena voluntad de la gente, que en estas épocas se volvía difícil de obtener; las fuerzas de seguridad y sus malditos agentes lo perseguían por vivir en la calle, hasta que un día lo atraparon y lo llevaron a un "Centro de Reeducación" donde lo torturaron, sus recuerdos se remontaban al momento en que estuvo tirado en un anden del metro, entonces se dio cuenta que ya no tenia valor personal; ni la memoria le quedaba, no podía ya estar a solas ni con su pensamiento, después de el año de reeducación, después de tantas infamias, lo soltaron de vuelta con solo una túnica gris, hacia la calle, totalmente indefenso, deambulo por albergues estatales donde fue sometido a vejamenes nuevamente. Meses estuvo drogado, años a la deriva ya llevaba; un día, pudo pensar con algún retazo de conciencia que le quedaba, entonces fue cuando camino denodadamente hacia el exterior de la ciudad, después de días de caminata, pudo llegar a algo que se parecía a una zona despoblada. Inesperadamente le llego una luz segadora, todos los recuerdos se le despertaron, de pronto estaba en una nave, un transbordador de esclavos
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